Un adelanto de "Campamento de otoño para niños sordomudos"

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 6:46 p. m.

Estoy escribiendo un libro junto con Gretta Uhlig que se va a llamar "Campamento de otoño para niños sordomudos". Aquí les dejamos un adelanto.


New Age Bossa Nova
(después de Paulo Leminski)

Bostezas y ella te mira.
Es mucho el tramo que debes recorrer
para estar en casa.
Las nubes no tienen forma
cuando estás lejos
y ella te mira,
sabe que ningún poema caerá del árbol
que has decidido ser.
            Con agua de río lavaste la mugre
    que dejó la ciudad
en tu nuca
     y más allá,
luchando contra el cauce,
tus amigos sacan peces
que golpean sus pechos desnudos.

Ella mira tu miedo
y de una alforja
saca ropajes que jamás pensaste usar.
            El bosque es perfecto para que grites
porque los árboles te juzgan después de escucharte
a diferencia de tus amigos,
en cuya desnudez
está la grasa que obstruye sus lindas orejas.

No importa
los amas,
piensas,
y ella mira en ti la nube que sigues descifrando.

Después del fuego
alguien toma una guitarra:
            diez decisiones le dan forma a la vida
                               y tú solo podrás advertir siete.
Entonces
entre el ardor de eso que bebes
salen de tu boca pedazos de hielo
y ella te mira,
juega contigo a ser de nuevo un imbécil,
pasa la lengua por tu boca
y se queda pegada;
todos ríen y ven que su lengua es parte ya de todo lo que odias,
incluso ella ríe,
y ves como la saliva escurre hasta la tierra con hojas
a lado de tus pies desnudos,
agrietados por el asfalto de la ciudad;
cae la saliva de ella, que te está mirando,
y su lengua es un nuevo dedo que señala
lo más herido que tienes.

La ciudad está lejos, tu casa no existe:
eres parte de la lengua de esta mujer que se ríe
cuando dices que no puedes ya ver a nadie a los ojos.
Y cuando tus dedos hicieron un círculo en su ombligo
viste a la ciudad llegando al bosque
como una estampida de hienas,
viste a Dios sacudir la casa de campaña,
reír mientras te vestías, y poner sobre tu cabeza
una corona de alhelíes.

Ella te mira.





Grillos
(después de John Ashbery)

Dos niñas son sus manos
dos niñas sin ropa
que untan en su piel fuego y
tierra y alas de
insectos.
Ella, acostada sobre
el quebrado jade que rodeaba
nuestro jardín,
los grillos se amontonaban
en su vientre,
como imantados
por algo que no creía
llevar dentro.

Uno se metió por su
ombligo,
y llevándose una mano bajo la falda
hundió
el barco de mi paz.
La gente nos veía,
los grillos arañaban la pulpa cítrica del aire
y yo,
atado al pasto donde
antes lloró un perro,
me desvanecí tal vez borracho,
tal vez confundido por
la rara imagen
de un rey
que se sabe envenenado,
imagen que circulaba
en mi mente
como un agrio sueño.

Esto es lo que llevo dentro,
le dije cuando tomé su mano
llena grillos
y jugo.
Ella, con ojos de ciervo decapitado,
miraba la nieve que caía en las montañas,
sin responder, sin
decir una
sola palabra.

Anochecía y la gente todavía nos apuntaba con sus ballestas.
Varías veces ella sacó la lengua
o hacía cosas obscenas
con sus dedos.
Varías veces mordió mis muslos
hasta reventarlos
y con la sangre que salía
de su boca
asustaba a los niños que querían
tomarnos fotos.
Luego reía, nada
de eso
era algo serio,
ella reía y
los grillos
salían de su
falda como una cortina
de pequeñas navajas
verdes.

Escribo esto
viendo como mi lengua
gotea sangre roja y
verde y púrpura.
Escribo esto lleno de sangre
multicolor y
con muchas ganas de
masturbarme.



29/5/15

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