Deseo con todo mi corazón que Dios se me aparezca y me abrace

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 11:42 a. m.

Aprieto fuerte los puños
con la esperanza de que al abrirlos
aparezca Dios en la palma de mi mano,
y que su boca sea un pliegue de mi carne
que se abra sin sangrar
pero que eyecte un viento que sea una voz
y que esa voz se endurezca en toda la nada
hasta convertirse en un cuerpo.

Poco me importaría si ese nuevo ser
resulta un niño de tres cabezas,
o una hermosa hiena cuyos ojos resplandezcan
con toda la furia del paraíso.
Sólo quiero que tenga brazos
y que me envuelva lentamente.
Que en su voz tenga la voz de todos los ríos del mundo
y que sus palabras reboten en mi angustia
hasta agrietarla.
Que el silencio de su garganta
sea un olmo intacto después de la guerra
donde los niños que sobrevivieron
bailen y canten y se persigan con pistolas de agua.

Y si Dios es un hombre blanco y barbudo,
con intestinos y pulmones y sangre,
ruego que conozca el germen de mis secretos
y que sea él quien cierre con el candado de la certeza
la puerta que uso todas las noches para huir.
Que con su voz demasiado humana
me diga al oído
mientras me abraza
algo que de una vez por todas
reconstruya todo el amor que,
pegado a mi sombra como un moho negro,
se pudre día a día.


7 de octubre del 2014

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