Dos poemas de Raymond Carver

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 12:43 a. m.

Disfruté muchísimo traduciendo estos poemas. Ojalá el resultado no sea tan malo.


Felicidad

Tan temprano que sigue oscuro.
Estoy cerca de la ventana con mi café,
y las cosas comunes de los amaneceres
pasan por mis pensamientos.

Cuando veo a un niño y a su amigo
caminar por la calle
para entregar el periódico.

Visten gorras y suéters,
uno de ellos tiene una bolsa sobre el hombro.
Son tan felices,
no están diciendo nada, esos niños.

Pienso que si pudieran, podrían tomarse del brazo
uno al otro.
Es temprano por la mañana
y están haciendo eso juntos.

Vienen, despacio.
El cielo se ilumina
pero la luna aun cuelga pálida sobre el agua.

Tanta es la belleza que por un momento
muerte y ambición, incluso el amor
no entran en esto.

La felicidad. Llega
inesperadamente. Y va más allá, en serio,
cualquier amanecer lo dice.




Fotografía de mi padre en sus veintidos años

Octubre. Aquí, en esta húmeda y extraña cocina
estudio el avergonzado rostro de mi joven padre.
Con tímida sonrisa, sostiene en la mano un cordel
con una espinosa perca de río, en la otra
una botella de cerveza Carlsbad.

En pantalón y camisa de mezclilla, se recarga
contra el cofre de un Ford 1934.
Quiso parecer grande y fuerte para la posteridad
usando su viejo sombrero bicornio ladeado sobre la oreja.
Toda su vida mi padre deseó ser valiente.

Pero los ojos lo delatan, y las manos
que lánguidamente ofrecen el cordel con una perca muerta
y la botella de cerveza. Padre, te amo,
pero ¿cómo puedo darte las gracias? yo, que tampoco puedo sostener mi licor
y ni siquiera conozco los lugares donde se pesca.








7 de Octubre / 2013





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