Hoy pensé muchas cosas

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 1:15 a. m.

Desperté a mediodía sintiéndome mal
porque ayer traté cruelmente a un amigo.
Y luego tuve problemas con mi pasaporte,
graves,
y decidí hacer algo que nunca hago:
no le di importancia.
Fui a comer con ese amigo a KFC
y bromeamos y cantamos y comimos pollo
en la sala de mi nueva casa,
esa donde viviré poco, porque cada vez estoy más cerquita de ti.

Y entonces pensé en que he pasado poco tiempo con mis padres,
pensé que escribo poemas pensando cada vez menos en que sean poemas.
Pensé que quedarme sin pasaporte antes de volver a Venezuela
debe ser algo grave, pero lo ignoré, ignoré todo y
jugué videojuegos con mi otro amigo.
Entonces pensé en Sudamérica, pero no en ti, todavía no en ti.
Fui al café donde trabajó la última mujer de la que creí enamorarme
y volvió luego de estar en Brasil y fui a verla,
tiene el cabello más largo, la piel más tostada y está
un poco más gordita; es hermosa.
Entonces pensé que no me iba a enamorar de ella y mi amigo
dibuja algo mientras toma un café muy frío.
Pensé en que extraño Venezuela, pensé en Sudamérica,
pero pensar en ti en ese momento era algo que no venía al caso.
Tomé tres cafés y sentí náuseas, pero estoy acostumbrado a eso.
Sentí mucho miedo por algo que no existía, pero estoy acostumbrado a eso.
Comencé a pensar en el problema de mi pasaporte, pero lo ignoré de nuevo.

Entonces conversé con una mujer que fue y es hermosa. Dejó de fumar
tabaco y marihuana y ya no bebe y sabe hacer preguntas. Entonces pensé
en el día que la conocí: la embajada de México en España, una comida con
sirvientes españoles atendiendo a una embajadora mexicana con apellido
francés y todos hablaban y ella, esa mujer que fue y es hermosa, me hacía
preguntas. Hacía las preguntas correctas. Y pensé que eso me hizo sentir bien.

Ahora ella está conmigo, en México, y hablamos de poesía. Pensé en
hablar que ahora que creo cada vez menos en la poesía me siento
cada vez más cómodo con ella. Pero preferí hablar de cómo Manuela Carmena
lo está haciendo genial en Madrid y también hablé un poco de lo mucho
que amo a los perros. Y salió natural, porque en ningún momento pensé
en mi pasaporte y no pensé en ti.
No pensé en ti a pesar de haber conocido a esa mujer que fue y es hermosa,
en el mismo país donde me recogiste en la estación de autobuses
usando un abrigo naranja y feo. No pensé que en Caracas estoy a 7360 km de ti
mientras que en Chihuahua estoy mucho más lejos.

Ojalá fuera esa persona que fui hoy, pero todos los días. Ojalá
pensará y escribiera como pensé y escribí hoy, porque incluso al
comenzar a pensar en ti -alguien habló de teatro para ciegos,
y luego mi amigo Enrique me dijo que iría a India, y luego
sentí tu aroma picotear la nada del otoño de esta ciudad rara-
me sentí bien, y estuve tranquilo, y me di ternura.

Entonces fui a un restaurante donde me comí un corte de quinientos pesos,
y esa mujer que fue y es hermosa me preguntó si fui feliz
en España y pensé mucho en ti, porque me amaste sin voluntad,
sin decir sí o no, sin caminar hacia ningún sitio. Me amaste mucho y
comimos juntos y bromeábamos y nos poníamos nerviosos cuando
de pronto queríamos hacer algo raro cuando teníamos sexo. Me amaste
mucho y yo, hace días, le dije a alguien que siempre iba a estar enamorado de ti.
Le dije a alguien "yo podría casarme con ella en cualquier momento", y me dio
gusto decir eso,
porque ya no creo en muchas cosas, como en la poesía o en la posibilidad de que
alguien me ame en la estación de autobuses de Barcelona; ya no creo en
Dios y no creo en que alguien me amará con el desinterés que sólo
sale de una pura y blanca valentía. Pero dije eso, y está bien.

Pero a esa mujer que fue y es hermosa no le dije nada de ti. Entonces quise
correr a mi casa para escribir este poema, que seguramente es el poema más
feo que he escrito en mi vida, pero lo necesito para saber que aún existes
y porque quiero releerlo para pensar en ti, y quizá convencerme que deba ahorrar
dinero e ir a tu país, no sé,
quizá sea una buena idea. Mañana quiero pensar en ti, todo el día,
y si se da la oportunidad
contarle a alguien sobre lo mucho que me amaste y lo mucho que
te amé y contarle a alguien que quizá ahorre dinero
para estar más cerquita de ti.

Probablemente ya no me ames, y tiene sentido. El dejar de amar tiene
tanto sentido como el amar mucho. Pero me gusta pensar en la idea
de que puedo volver a ser importante para ti, ser importante una
tercera vez. Este poema es importante, aunque sea feo y aburrido.
Voy a leértelo en persona, porque sé que te gustan mis poemas.

En eso estoy pensando.



19 de septiembre del 2017
Chihuahua, México.
1:14 am.


Comments (1)

Que bonito tu poema más feo.