Brazos feos

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 1:25 a. m.

Quiero que me veas.
Estos brazos feos que picaron todos los soles que miré fijamente
ya no cargan el peso de un perro que jadea,
un perro que conoces y que desde tu boca diste de comer.
No quiero que me observes,
la atención ahoga todo lo que es importante;
a mi alrededor flotan nombres e insultos
que nunca terminaron de hincharse con odio.
Quiero que me veas para que también te sea posible
afilar mis brazos: débiles como una excusa
pero brillantes como el filo de una pregunta. Roba todo
lo que alguna vez necesitamos,
porque estos brazos feos con manchas y espinillas
jamás levantarán cajas con peces muertos.

Deletrea en tu mente
en secreto
el nombre de nuestros hijos
mientras lames esa foto de mis brazos feos,
sentiré cómo esos nombres se vuelven hacia mí
porque las letras que los construyen son de hierro y mis brazos,
imantados por el tiempo, los jalan, y entonces mi torso
es un árbol que nunca tendrá nombre, nunca va a existir.

Una nube de abejas regresa al panal de mi cerebro.
En algún tiempo toda esa miel que escurre,
caía sobre tu torso.
Quiero que me veas balanceando esta nueva jaula.
Yo puedo verte en las mañanas al arrancar el papel
que todas las noches me brota por la carne de mis brazos feos.
Caen los pedacitos sobre el desayuno y se forma tu cara y
dejo de comer
porque no quiero que veas la manera en la que puedo convertirme
en todo eso que intuías
cuando la miel se te metía por el ombligo.

Ojalá puedas arrancarme los brazos
cuando nos volvamos a encontrar.
Quizá del agujero que quede
salga una fuente de miel.
Con mis brazos feos haz lo que quieras.
No son míos ni de nadie.

Y cuando el imán funcione otra vez
por favor
abrázame.



17 02 22




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