Muchos poemas de Richard Brautigan

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 12:00 a. m.

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Intenté describirte a alguien

Hace unos días intenté describirte a alguien.
No te pareces a ninguna chica que haya visto.
     No puedo decir: "bueno, se parece a Jane Fonda
excepto que ella tiene el cabello rojo y su boca es diferente
y por supuesto no es una estrella de cine".
     No pude decir eso porque no te pareces en nada
a Jane Fonda.
Terminé describiéndote como una película que vi
cuando era niño en Tacoma, Washington. Creo que
la vi en 1941 o 42: en algún momento entre esos años. Yo tendría siete
u ocho o seis. Se trataba de una película sobre la electrificación en zonas rurales,
una película con toda la moralidad del New Deal de 1930 que debían ver los niños.
La película iba sobre granjeros que viven sin electricidad en el campo.
Tenían que usar linternas para ver de noche, para coser y leer, y no tenían ningún
electrodomestico como tostadoras o lavadoras, y no podían escuchar la radio.
Entonces construyeron una presa con enormes generadores eléctricos
y pusieron tuberías entodo el campo y cablearon las granjas y los sembradíos.
Existía una enorme dimensión de heroicidad en el hecho de poner tubos
por donde viajaran los cables. Se veía antiguo y moderno a la vez.
Entonces la película mostraba a la electricidad como un antiguo dios griego que
acudía al granjero para ahuyentar la oscuridad de su vida.
De pronto, con religiosidad, el granjero activa un interruptor y
ya tiene luz eléctrica para poder ver cuando ordeña a las vacas
en las primeras noches negras del invierno.
La familia del campesino ya puede escuchar la radio y tener una tostadora
y un montón de luces brillantes para mirar vestidos y leer el periódico.
En verdad era una fantástica película y me emocionaba tanto
como escuchar el himno nacional o ver fotografías del Presidente Roosevelt
o escucharlo en la radio.
"... el Presidente de los Estados Unidos de América..."
Yo quería que todo el mundo tuviera luz eléctrica. Quería que todos los campesinos
pudieran escuchar al Presidente Roosevelt en la radio.

Así es como yo te veo.




Poema de amor

Es tan lindo
despertar por la mañana
solo
y no tener que decirle a alguien
te amo
cuando ya no hay más
amor.




Madre Adrenalina

Madre Adrenalina,
con tu vestido de cometas
y tus zapatos de aves volando
y tu sombra de peces que saltan,
gracias por tocarme,
por entender y amar mi vida.
Sin ti, estoy muerto.
 



Abisagrada al olvido, como una puerta

Abisagrada al olvido,
como una puerta,
poco a poco la perdí
de vista.
Y ella fue la mujer que amaba,
pero muchas veces se quedaba dormida
como un ciervo mecánico ante mis caricias,
y yo me lamentaba en el metálico silencio
de sus sueños.




Llueve en el amor

No sé qué es esto,
pero desconfío de mí
cuando una mujer empieza a gustarme
mucho.

Me pongo nervioso.
No digo las cosas correctas
o quizá empiezo
     a examinar,
                evaluar,
                          calcular,
lo que digo.

Si yo digo "¿Crees que va a llover?"
y ella dice "No sé",
comienzo a pensar: "¿Le gustaré?"

En otras palabras,
doy miedo.

Un amigo dijo una vez,
"Es veinte veces mejor ser amigo
de alguien
que estar enamorado".

Creo que tiene razón, y además,
está lloviendo en algún sitio, las flores se preparan
y los caracoles están felices.
Eso es lo que más importa.




Amantes

Remodelé su habitación:
levanté el techo un metro y medio,
tiré a la basura todas sus pertenencias
(y el desorden de su vida),
pinté las paredes de blanco,
logré una hermosa calma
en la habitación,
un silencio que casi olía.
La acosté en un catre
con sábanas de satín blanco,
y me quedé parado allí, en la puerta,
mirándola dormir, hecha bolita,
con su rostro mirando
hacia otro lado.