Un poema de Michael Dickman

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 9:23 p. m.

Migraña roja

El petirrojo asesina
y se suicida contra
la ventana

Tarde o temprano la sangre del petirrojo romperá el cristal en cientos de pedazos que tú
tragarás completos

Sigue tragando

El petirrojo
te ama y quiere
que recuerdes el amor

Así que te hace vomitar en la cortina del baño

Yo estaba ciego de amor

Y ahogado
en una bañera vacía
escupiendo mierda de pájaro

Cubierto en plumas rojas

*

A veces al petirrojo le gusta hormiguear en la luz en los cigarros en los alfileres en los cortes que te haces con papel Dios mío qué bien se siente

Lo envuelve todo
con un rosa intenso y venda el color
del falso atardecer

¡Mira, es un alma rosa!

Quiere desnudarse y quiere que duela

Dientes rojos dedos rojos
Bocas abiertas

¿Quién sigue aplastando
mi cráneo contra la banqueta
dentro del baño?

¿Quién mantiene las luces encendidas? Las luces están encendidas

¿Quién se disuelve en mi lengua?

¿Quién vuela desde mi dedo?


*


El petirrojo se sienta
detrás de tu ojo izquierdo
a tu derecha y limpia a sus bebés
con el pico.

Baña a sus bebés.

Agita las plumas de su cola para barrer el suelo detrás de tu frente y barre el suelo de rojo

Mi cerebro es una navaja

Mis iniciales son latidos por segundo

Los rubíes
en el halo
me bañan hasta ser nada

Susurro tu nombre en el aire rojo

y respondes






Michael Dickman (Portland, Oregon, 1975). Ha escrito The end west, Green Migrane Flies, todas publicadas por Cooper Canyon Press.

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