Mahsati

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 4:30 a. m.

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Para Luna Miguel

Planeamos las etapas de este juego
en la misma libreta
donde mamá dejó su voz.
Dijimos que todo iba a salir bien,
que las palabras serían
como los ruidos que hace el fuego
cuando en la mitad de la fogata
a alguien se le ocurre incinerar
todo lo que tiene en su billetera.

Incluso teníamos
opciones de emergencia:
A) fingir que nada pasó y
continuar con nuestras vidas
B) dormir heridos en el regazo
de quien nos está amando.

Así exploramos este adiós y este hola.
Así sobrevivimos los golpes
de los animales que viven en lo invisible.
Así dejamos un rastro de carne y piel
en las carreteras
para que un día alguien entienda
de qué estuvimos hablando.

Somos demasiado idiotas
aún
para poder alardear nuestra infinita capacidad
de entenderlo todo:
sabes lo que es el amor y el abandono y
el hambre.
Entiendes el triste sonido de una puerta
cerrándose,
y en tu sangre también está la sangre
de los que no leen tus poemas,
de los que miran a tu novia
y corren al baño a tocarse;
de las que miran a tu novio
y lloran acostadas sobre las fotos
de sus padres jóvenes.

Sabemos que el odio crecerá
en la forma de una casa tibia y sola:
libros apilados que cubren las paredes
donde escribimos los poemas
que nos dan vergüenza,
y un jardín
que es inaccesible para Dios y tus abuelos.

Desnudos
frente a algo que puede decirnos la verdad,
le pondremos nombre a las cicatrices.
Esta se llama
dieciséis de enero del dosmilcatorce,
esta se llama
mucho mdma,
esa que se confunde
con el tatuaje de un oso polar
a tus amigos les gusta llamarla:
fuiste feliz.

Vendrán los hijos
y en la envidiable torpeza de su viaje
romperán el marco de esa foto
donde nuestro abrazo
era respiración de boca a boca:
en tu aliento un vapor de lilas y chocolate,
en mis dientes el filo de un ébano recién talado.

Vendrá el cáncer balbuceando nuestros nombres,
vendrán nuestros amigos
desdentados, jadeantes, milagrosos,
y nos cuidarán en silencio
desde los balcones que hemos construido
para mirarlos y que nos miren,
para que sigan existiendo
aún después del fin del galón de tinta
que nos fue dado
cuando temblando dijimos que sí
a la engañosa promesa del poema.

Estaré yo
moviendo con mis dedos
las cuerdas vírgenes de tu garganta
para que por fin puedas rezar
cuando de la vida solo quede
el maullido de un gato,
la risa de un nieto,
el beso desdentado
de quien siempre nos amó.




(Guadalajara - México DF - Chihuahua
Noviembre - Diciembre 2014)



29 de diciembre del 2014





Tres poemas de Kim Addonizio

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 2:43 a. m.

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Formas de amar

Te amo pero soy casada.
Te amo pero desearía que tuvieras cabello.
Te amo más.
Te amo más como amigo.
Amo a tus amigos más que a ti.
Te amo cuando vamos al centro comercial y se escucha música de centro comercial,
siempre puedes decir el nombre del compositor.
Te amo, pero uno o ambos es/somos una ficción.
Te amo pero "te" es un inestable significante.
Te amo cuando dices, "entiendo la semiótica de eso" cuando yo digo "tengo
 un pequeño asunto del cual encargarme".
Te amo mientras tú me ames.
Te amo a pesar de la orden de restricción.
Te amo desde el coma que me indujiste.
Te amo más de lo que he amado a alguien, a excepción
de este muchacho.
Te amo cuando no te pones borracho y estúpido.
Amo cómo me atrapas.
Amo tu dolor, es tan competitivo.
Amo lo incapaz que eres emocionalmente.
Te amo como si yo fuera el patio trasero de un extraño y tú estás huyendo
de la policía, buscando un lugar donde esconder tu pistola.
Amo tu cabello.
Te amo pero ya no estoy en ti.
Te amo en secreto.
Amo que me hagas sentir como un monasterio en el desierto.
Amo la manera en que defines a las cosas bellas como la pequeña vuelta que da la sangre en
la jeringa cuando te inyectas heroína, después de jalar el émbolo muy despacio
para asegurarte que diste en la vena.
Amo a tu madre, es lo opuesto de la mía.
Te amo y siento una poderosa conexión espiritual contigo, a pesar
de nunca habernos conocido.
¡Amo tus tacos! ¡Amo tu desodorante en barra!
¡Amo cuando me atas con cuerdas usando los nudos que
aprendiste con los Boy Scouts, y cuando haces el rap drogado
de Dennis Hopper en Apocalypse Now!
¡Amo tus extravagantes reacciones tardías!
¡Amo a tu madre, a pesar de que casi tengo su edad!
¡Amo todo de ti, excepto tu cabello!
Si no fuera por eso, yo podría de verdad, de verdad, amarte.



Extraterrestres 

Ahora que al fin eres feliz,
te das cuenta lo infelices que son tus amigos.
Una te llama desde un teléfono público, llora.
Su esposo tenía cáncer, hace algunos meses,
quizá menos, antes de que su cuerpo se rindiera.
Ella siempre está cansada, apenas come.
¿Qué podrías decir para ayudarla?
Tú, tú mismo, eres voraz.
Llegas intensamente con tu nuevo amante,
te preguntas si te has convertido
en otra persona. Tal vez un extraterrestre
se ha metido en tu cuerpo
para que puedas disfrutar la buena vida
aquí en la tierra: ron oscuro y jugo de uva,
tener sexo en el piso de la cocina,
luego bañarse juntos y salir
a comer y comer. Cuando tus amigos llaman
la mujer bebe mucho, la que perdió
a su hermano, el ex-amante cuyo oído derecho
se apagó y luego zumbaba.
El extraterrestre no quiere escuchar.
Más comida, gimotea. Métemela otra vez,
susurra, y después iremos al circo.
Suena el teléfono, no respondas.
Buscas un pastel de mantequilla,
mastícalo mientras la habitación
se llena de extraterrestres, criaturas errantes
acribilladas por las estrellas,
que vibran en el aire del delirio,
deseando bajar y unirse a ti
buscando un sitio donde descansar.


Niña mala

Ella es la que duerme todo el día en la habitación
que está atrás de tu cerebro. Ella despierta
con el sonido del corcho que sale
de la botella, la hueca aceituna

sumergida en el gin. Ella es más linda que tú
y en estos momentos la estás aburriendo,
sentado allí, bebes mientras ella quiere
posar en la orilla de la copa, desnuda,

bucear hasta el fondo y acostarse,
mirar hacia arriba, sorprendida por la manera en el mundo
vacila y luego se clarifica. Tú no
la dejarás. La has encerrado

con su perfume y sus novelas baratas,
su honda necesidad de problemas. Ella es
la que te llama desde el cerrojo,
luego se escabulle por la ventana

y rasga su vestido.
No puedes imaginar a dónde se fue,
o con quién despertarás tú
cuando finalmente despiertes,

tu cabeza palpita como un corazón.
Es ella quien te aterroriza,
la que te impulsa a seguir adelante
y desaparecer completamente. No es que

los otros hombres se estén dando cuenta, no eres
tú volteando a verlos aventándoles la luz.
Estás en cuclillas en un rincón, deshaciéndote,
Ella está enamorada de ti. Ella es la indicada.




Kim Addonizio (Maryland 1954). Ha publicado poesía, relatos y ensayo. Becaria Guggenheim en dos ocasiones y finalista del National Book Award por su libro Tell Me. 



17 de diciembre del 2014

El juego de no parpadear

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 12:58 a. m.

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Mi amor es la espuma que sale de la boca del epiléptico.
Mi amor es una parvada de patos que vuelan de noche
huyendo del invierno.
Mi amor es un cazador que se quedó dormido esperando
a que los ciervos durmieran.
Mi amor es una jacaranda negra.
Mi amor es un tazón de carne y fideos en una humeante
calle de Vietnam.
Mi amor es el orgasmo de un cerdo.
Mi amor es ese lugar de Oceanía donde el viento sopla tan fuerte
que cuando llueve el agua nunca toca el piso.
Mi amor es un oso polar.
Mi amor es un museo rojo donde las esculturas son de sangre coagulada
y los lienzos tienen rojos labios que callan.
Mi amor es un niño tartamudo que reza el padre nuestro
mientras papá habla de cómo se va a suicidar.
Mi amor es el jadeo de un oboe que sale del agua.
Mi amor es la ternura de un demonio que se ha quedado sin mentiras.
Mi amor es salvar la vida con respiración de boca a boca.
Mi amor es no saber usar una cafetera.
Mi amor es el poema que dices de memoria
cuando todos se quedan callados.
Mi amor es el gemido de almendra que sale de tu sexo.
Mi amor es un gato maullando en la cima de una montaña
de ropa sucia.
Mi amor es un mensaje extraterrestre sobre un campo de trigo.
Mi amor es el jugo de granada que bebe un niño iraní.
Mi amor es un marinero que llora mientras se masturba.
Mi amor es una cicatriz sin pasado, presente o futuro.
Mi amor es la sangre que efervesce cuando otra sangre se enfría.
Mi amor es la cueva donde un fantasma toca el xilófono.
Mi amor es semen sobre un pezón color cereza.
Mi amor es un televisor prendido en una habitación de hotel vacía.
Mi amor es una anciana que canta mientras arranca tomates.
Mi amor es un salaryman japonés que canta en un karaoke.
Mi amor es un caballo que van en cámara lenta
y luego en cámara rápida.
Mi amor es un muchacho de quince años, vestido de negro,
delineándose los ojos con lápiz rojo.
Mi amor es la gota de vino y el trozo de pan atorados
en la barba de Dios.
Mi amor es una luna inflamada en sangre púrpura.



Tu amor es la sonrisa
    y el suspiro
y el
parpadeo y
   el pánico
y la emoción
        que se están formando
         justo en este
      momento
        en tu
   muda
vergüenza.





9 de diciembre del 2014

Un poema de David Lehman

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 1:55 a. m.

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Traduje un hermoso poema de David Lehman


Cuando una mujer ama a un hombre


Cuando ella dice margarita quiere decir daiquiri.
Cuando ella dice quijotesco quiere decir mercurial.
Y cuando ella dice, "jamás volveré a hablarte"
quiere decir,"abrázame por detrás
mientras miro desconsolada por la ventana"

Se supone que él debe saber eso.

Cuando un hombre ama a una mujer él está en Nueva York y ella
en Virginia
o él está en Boston, escribiendo, y ella está en Nueva York, leyendo,
o ella viste un suéter y lentes oscuros en el Parque Balboa y él
recoge hojas en Ítaca
o conduce hacia East Hampton y ella está
desconsolada
en la ventana mirando la bahía
donde una regata de velas multicolores pasa
mientras él está atascado en el tráfico de la autopista de Long Island.

Cuando una mujer ama a un hombre es la una con diez de la madrugada
ella duerme él mira la puntuación del juego y come pretzels
bebe limonada
y dos horas más tarde se despierta y se tambalea en la cama
donde ella permanece dormida y cálida.

Cuando ella dice mañana quiere decir en tres o cuatro semanas.
Cuando ella dice, "estamos hablando de mí ahora",
él deja de hablar, Su mejor amiga llega y dice,
"¿alguien se murió?"

Cuando una mujer ama a un hombre ya han ido
a nadar desnudos al arroyo
en un glorioso día de junio
con el sonido de las cascadas cayendo
sobre las rocas lisas como una risa que se contiene,
y no hay nada extraño en el universo.

Sobre ellos caen manzanas podridas.
¿Qué más pueden hacer sino comerlas?

Cuando él dice "nuestra era es de transición",
"eso fue muy original", ella responde,
seca, como el martini que sorbe.

Ellos pelean todo el tiempo
es divertido
¿Qué te debo?
Empecemos con una disculpa
Ok, lo siento, imbécil.
Un cartel se levanta y dice "risas"
es una imagen silenciosa
"he cogido sin besar", dice ella,
"puedes citarme en esa frase",
que suena genial con acento inglés.

En un año terminaron diez veces e intentaron volver
otras nueve veces.

Cuando una mujer ama a un hombre, ella quiere encontrarlo
en el aeropuerto de un país extranjero, en un jeep.
Cuando un hombre ama a una mujer, él está allí. Él nunca se queja
de que ella
              llegue dos horas tarde
o que no haya nada en el refrigerador.

Cuando una mujer ama a un hombre, quiere mantenerse despierta.
Ella es como el llanto de un niño
cuando cae la noche y no quiere ver al día terminar.

Cuando un hombre ama a una mujer, él la mira dormir, pensando:
como la noche a la luna, el sueño es para quien amamos.
Miles de luciérnagas le parpadean.
Las ranas suenan como la sección de cuerdas
de una orquesta que está calentando.
Las estrellas cuelgan como arracadas con forma de uva.



David Lehman (Nueva York 1948). Poeta. Ha publicado ocho libros de poesía. Actualmente es profesor en la universidad de Nueva York.