Tres poemas de Lyn Coffin

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 3:43 a. m.

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Traduzco tres poemas de la hermosa Lyn Coffin, a quien tuve la oportunidad de conocer hace unos días y quien me permitió entrar en su corazón. La selección es del libro de poemas "Joseph Brodsky was Joseph Brodsky" editado por Levan Kavlieli Publishing en el 2012.


Una buena pregunta

A los 6 años, una niña le preguntó a su madre
"mami, ¿qué es poesía?" Su madre sonrió
y dijo, "Por favor termina tu desayuno." A los 12,
en el parque, la niña preguntó de nuevo, y
un abusón de 10 años le hundió la cara
en la arena. A los 18, le preguntó a un distinguido
hombre de la iglesia: él la empujó con un Biblia 
y respondió- "mejor esfuérzate, mi niña, en evitar
la condenación." La última vez que lo preguntó tenía
24: preguntó a su esposo en la noche
de bodas- y cuando lo hizo, su esposo 
suspiró. Él la abrazó gentilmente y después
de un momento dijo, "Intentaré decir lo que no
puede ser dicho. Te amo demasiado y no me importa
sonar como un tonto... mpreguntas qué es la poesía-
Es esto. Es ahora. Somos nosotros. Esta noche
cálida, esa luna, este balcón, el aroma
de las flores y nosotros en esta desnudez-
especialmente nuestra desnudez... Todo esto
es algo que ya se sabe, como sea, ahora te haré el amor,
para estar adentro de ti, silencioso y constante."
Él guardó silencio y ella, parada de puntitas, 
lo besó y juntos dejaron atrás a las palabras,
como barcos sin dueño. Lentos los días 
avanzaron como un brillante desfile y las respuestas
se quedaron y maduraron dentro de ella
y crecieron con ella. Nueve meses después, ella dio a luz
un niño... Cuando su hijo tenía 6, una mañana corrió
escaleras abajo y preguntó mientras esperaba
en la mesa por su desayuno, "Mami, ¿qué es poesía?"
Ella sonrió, y mientras él comía, le dijo,
"Hijo, la leche que resbala por tu lengua y el cálido
desmoronarse del pan recién horneado en tu 
                                                                         boca,
a eso sabe la poesía. El tambor 
de tus pies cuando bajas por la escalera, ese
es el ritmo de la poesía, y allí, afuera,
el ave en nuestro jardín que planea sobre la hierba,
proyectando una sombra -el ave y abajo, su sombra-
los dos juntos son el pensamiento poético."
Su hijo alzó la cara mientras comía.
"Pero mami, la maestra dijo que la poesía
debe rimar. ¿Está equivocada?" Su madre sonrió y 
                                                                        dijo,
"Deja de hacer tan buenas preguntas. Piensa en que te amo
y por favor no hables cuando tengas la boca llena."




Gorila del amor

Décadas atrás, cuando mi hijo tenía seis años,
escribió el primero de sus no muchos poemas: (cito)

Por el camino hacia el sur, hay un hueso,
y en ese hueso, hay una piedra,
y en esa piedra, hay un gemido,
y en ese gemido, hay 

    ¡UN GORILA!                                       (fin de la cita)


Ayer, alguien en el grupo de estudio cuerpo/mente
                                                                                  dijo,
y cito, "En las relaciones difíciles, hay
                                                       contención,
y en esa contención, hay enojo,
y en ese enojo, hay tristeza,
y en esa tristeza, hay amor." (fin de cita)

Muy dentro de nuestros corazones, donde está tibio y pegajoso,
hay un hueso de contención,
y en ese hueso de contención, hay una piedra de enojo
y en esa piedra de enojo, hay un gemido de tristeza,
y en ese gemido de tristeza, está el pecho desnudo,
                                                                     el pecho peludo del

¡GORILA DEL AMOR!

Se puede encontrar escalando el Empire State
del aferramiento, pero si invocas a los aviones de la iluminación
se irá- pero en lugar de caer (y esto es una fantasía, debes saberlo)
volará por los cielos con unas alas como de trapo como de polilla como góticas
y regresará cada navidad con un saco lleno de juguetes,
es peludo, temible, él sabe de ti él sabe de mí, él hará que quieras casarte

¡GORILA DEL AMOR!






PARADELLE DE AMOR*

Una vez, nuestros corazones estuvieron abiertos. Hicimos amor.
Hicimos amor alguna vez cuando nuestros corazones estaban abiertos.
Dimos la vuelta y nos abrazamos en un espacio enorme, deshecho
                                                                                  y destruido por la guerra.
Deshechos, dimos la vuelta y nos abrazamos en un espacio enorme,
                                                                                  destruido por la guerra.
Una vez que dimos la vuelta y abrazamos a la guerra en un enorme
                                                                                  espacio que nosotros hicimos,
nuestros corazones fueron destruidos por un amor deshecho.

¿Te has desvanecido del rostro de la vida?
Te has desvanecido del rostro de la vida.
Aún así, extraño pertenecerte y deseo que haya
                                                                            amor.
Aún así, extraño pertenecerte para que haya amor y
                                                                                  deseo.
Me he desvanecido de esta vida para extrañar el deseo,
y aún así te sigue perteneciendo el rostro del amor.

Nuestro viejo ciego dolor no ayuda a encontrar a Dios.
Nuestro viejo dolor no ayuda a encontrar al Dios ciego.
Dios no nos permite sernos sinceros.
Dios no nos permite ser sinceros con otro Dios.
Encontremos a otro Dios ciego con el cual ser sinceros.
Nuestra antigua única opción de dolor Dios no podía, no pudo ayudarnos.

Nuestra antigua manera de pertenecer a una guerra ciega convirtió
a nuestros corazones en espacios de dolor. Alguna vez abrazamos al amor,
y pudimos ser desvanecidos por algún otro Dios,
para encontrar el verdadero rostro que nos ayuda. Tú no estás
                                                                                                  abierto
Dios. No nos dejas ser, nos has destruido. Y
aún así, en esta vida deshecha, engrandecida por el deseo,
                                                                                             extraño amar.
                                                                 



*una paradella es una forma poética contemporánea creada por Billy Collins, la cual consiste en una parodia de la forma tradicional italiana "villanelle" (no confundir con la villanela italiana)





Lyn Coffin (Long Island, Nueva York, 1943) es escritora y traductora. Autora de diecinueve libros de poesía, ensayo, teatro y narrativa. Traductora al inglés de Anna Akhmatova, Jiri Orten, Miloslava Holubova, así como una enorme selección de poetas georgianos. Ha sido ganadora de diversos premios a nivel internacional como el Translation Prize de la American Academy of Poets, el Premio de Poesía Jeanne Lohmann, entre otros.




26 de septiembre del 2014