Los Sauces

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 11:30 a. m.

Mátenlo
se metió a mi casa y embarró las paredes de sangre
mátenlo
con sus manos tocó el altar que he construido
después de tantos años de no creer en nada
mátenlo
que no les importe su cara de estrella apagándose
que no les importe su mirada acuática y pegajosa
mátenlo, arranquen sus dientes uno por uno y luego úsenlos de balas
para matar a los que son igual que él
porque en el mundo hay mentiras y hay químicos en los alimentos
pero también hay orgasmos simultáneos y carniceros felices
a ellos no los maten, a ellos denles un lingote de oro tan brillante
que lo rechacen entre gemido y gemido
que lo rechacen justo cuando el cuchillo
deja de ser la única salida.
Pero a él mátenlo
porque encontró un sitio
en los pulmones de mi madre,
y aunque ya no está,
dejó su voz como el parpadeo de dos ojos resecos
y en sus piernas el miedo de ya no poder perseguir
a Dios y su séquito de tartamudeos.
Escupan su cadáver, drenen sus venas, hurguen en sus bolsas,
llévenselo todo.

No me miren a mí, mátenlo a él, yo ya me vi en el espejo,
y pude reírme.
Mátenlo por favor mátenlo, que desaparezca, ya, por favor.


3 de mayo del 2014


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