Soneto a tres tiempos

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 12:33 a. m.

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Preguntaréis, y dónde están las lilas?
y la metafísica cubierta de amapolas?
y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?

Neruda


sentado en el piso tengo un vaso con leche muy fría en la mano
frente a mí el televisor una explosión en Kiev y un hombre mira su torso 
lleno de agujeros le grita algo a su hijo que lo llora y cae la nieve y
la nieve de Kiev es blanca como los ojos de esa mujer que ya no mira

busco en el agujero que se forma entre mis piernas cruzadas
al control remoto encuentro mi teléfono y escucho la voz de mi madre
un par de rojos tacones chillan frente al temblante pulso del camarógrafo
mi madre soñó con los hijos que algún día tendré uno de ellos será muy blanco dice

perdí la caja donde estaban tus dientes de leche dice y un par de rojos tacones
encostrados de tierra me hacen volver a Kiev y mi vaso con leche fría está lleno otra vez
la vida es bastante sencilla si así quieres verla dice mi madre antes del te amo adiós

en Kiev un encapuchado apura un plato de borsch vaho blanco sale de su nariz
ella traía un vestido negro e iba en la preparatoria en su cabeza está el nuevo ojo de la muerte
la vida es un sueño muy borracho en la playa pienso y vacío el resto de la leche en mis pies


29 de abril del 2014





Axioma

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 2:13 a. m.

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Cuando la miasma cae
desde la nube más negra
que tú mismo inventas,
recorre tu cara
y es miel podrida,
baja por el pecho
donde reanima
a los insectos
que nunca te sacudiste.
Y en tu sexo,
ay, tu sexo:
lo cubre como el abrazo
de una madre hipócrita.

Pero la miasma no es real.

Existes tú, de pie, en la orilla de una playa
donde el sol es otro mar
que no permite tormentas
porque todo es fuego.

Date cuenta, todo arde,
y es hermoso.

El pasado es fuego,
el murmullo intraducible de la felicidad es fuego,
los animales de tu consciencia
están hechos de fuego.

A diario aprendemos acerca de las cosas que no están ahí.




25 de abril del 2014








Cinco poemas

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 1:16 a. m.

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Mi única virtud es sentirme desollado
en el templo y la calle, en la alcoba y el prado

Ramón López Velarde

I

Me miró fijamente a los ojos por una fracción de segundo.
Vi que en su cintura se enredaba otro brazo,
uno verdaderamente ajeno.
Veloz, miré a mi compañera,
alzó las cejas y,
no estoy seguro,
la mano izquierda.

No dije nada por un rato.
Mi compañera me abrazó,
me dio las gracias
por haberle dado a Dios.

Cierro los ojos:
la carne ajena
que antes fue suya
empapada en sudor,
gimiendo con la violencia
del pasado.

QUIERO QUE ESTE POEMA ME HAGA DESPERTAR.


II

Mañana por la mañana
mi compañera vendrá a casa.
Le pedí que usara falda.

No puedo dormir.

El sexo es un juego donde las flamas son demasiado reales.


III

Yo fui igual a esos hombres
que rodean con sus palabras
a la ingenua sombra
de mi compañera.

Yo también la seguí hasta el fondo de sus secretos
usando la astucia negra de los desesperados.

Yo hurgué en sus cajones, comí las migajas que flotaron en su saliva.
Yo, igual que ustedes, no tenía nada que perder.

Y aunque gané
este juego no tiene reloj.
Veo en su hambre la sombra de mi pasado.

IV

Otelo deja su cerveza, inclina el rostro,
me mira fijamente,
y entre el ruido de los comensales
y los pasos de los meseros,
escucho su voz
en el espeso tono del regaño.

Pido un vaso con agua
y la mesera
con una enorme amabilidad
responde mi pregunta:
cuando amas, amas
y cuando no, pues no.

Otelo alza las cejas
en la universal mueca de
'tengo razón y lo supe desde siempre'.
Bebo el agua de golpe
y después de suspirar
le digo,
usando por primera vez al silencio,
que nunca entenderé este juego.

V

Fuimos al río,
mi compañera y yo.

Con las manos sacó a un pez.
Con las manos saqué un pez.

Nos besamos sobre el aroma de piedra mojada.
Ambos peces, en agonía, rebotan en la hierba.
Ambos peces, en agonía, chocan entre sí.

¿Qué hay de los ríos de sangre
que existen dentro de los peces
que matamos cuando aprendemos a respirar?

¿eh, Heráclito?




23 de abril del 2014



Ómnibus detenido en la carretera a Querétaro

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 2:52 p. m.

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Por si fuera poco había un incendio en la carretera,
y la mirada de las cosas se desviaba 
al negro quejido de la tierra y la hierba.

No quiero decir que este rojo atardecer es parte del fuego,
pero así es.
El cielo es ascua y quiere alcanzar a mis manos.

Ya es de noche y podemos morir. 
El vuelo de la vida se suspendió 
como el ladrido del perro con el puntapié.

Sólo una cosa sé de cierta: tu cara y la mía
iluminadas
por el fuego de una carretera.

Por si fuera poco, aun cuando el incendio permaneció inmóvil,
quisimos enojarlo: insultos, muecas, sospechas, silencios.
El fuego nos rasguñó para hacernos saber que no tenemos sangre.

Ahora es de noche y atrás yace el fuego
repitiendo el mismo poema  
a lo que nos queda de sombra

en un afilado idioma de picos rojos...



20 de abril del 2014

Consejos a un joven escritor, de Danilo Kiš

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 3:11 p. m.

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Cultiva la duda con respecto a las ideologías reinantes y a los príncipes.Mantente alejado de los príncipes.
Cuida de no manchar tu lenguaje con el habla de las ideologías.
Estáte persuadido de que eres más fuerte que los generales, pero no te midas con ellos.
No creas en proyectos utópicos, salvo en aquellos que concibas tú mismo.
Muéstrate tan orgulloso ante los príncipes como ante el populacho.
Ten tranquila la conciencia en cuanto a los privilegios que te confiere tu oficio de escritor.
No confundas la maldición de tu elección con la opresión de clase.
No estés obsesionado por la urgencia histórica y no creas en la metáfora de los trenes de la historia.
No te precipites, pues, en los trenes de la historia; se trata sólo de una estúpida metáfora.
Guarda siempre en tu mente esta máxima: "Quien alcanza el fin frustra todo el resto".
No escribas reportajes sobre países donde has estado de turista: no escribas reportajes sobre nada, no eres periodista.
No te fíes de las estadísticas, de las cifras, de las declaraciones públicas: la realidad es aquello que no se ve a simple vista.
No visites las fábricas, los koljozi, las grandes obras públicas: el progreso es lo que no se ve a simple vista.
No te ocupes de economía, de sociología ni de psicoanálisis.
No te embriagues de filosofía oriental, de zen-budismo, etcétera; tienes algo mejor que hacer.
Sé consciente del hecho de que la imaginación es hermana de la mentira, y por ello mismo es peligrosa.
No te asocies con nadie: el escritor está solo.
No creas a los que dicen que este mundo es el peor de todos.
No creas a los profetas, porque tú eres profeta.
No seas profeta, porque la duda es tu arma.
Ten la conciencia tranquila: los príncipes no tienen nada que ver contigo, porque tú eres un príncipe.
Ten la conciencia tranquila: los mineros no tienen nada que ver contigo, porque tú eres un minero.
Sé consciente de que lo que no has dicho en los periódicos no está perdido para siempre: es como la turba.
No escribas por encargo.
No apuestes por el momento, porque lo lamentarías.
Tampoco apuestes por la eternidad, porque lo lamentarías.
No estés contento con tu destino, porque sólo los imbéciles lo están.
No estés descontento de tu destino, porque tú eres un elegido.
No busques justificaciones morales a los que te han traicionado.
Guárdate de la temible perseverancia.
Cree a los que pagan cara su inconsecuencia.
No creas a los que hacen pagar cara su inconsecuencia.
No prediques el relativismo de todos los valores: existe la jerarquía de los valores.
Recibe con indiferencia las recompensas que te otorgan los príncipes, pero no hagas nada por merecerlas.
Estáte persuadido de que la lengua en la que escribes es la mejor de todas, porque no tienes otra.
Estáte persuadido de que la lengua en la que escribes es la peor de todas, aunque no la cambiarías por ninguna otra.
"Porque eres tibio, y no frío ni ardiente, voy a vomitarte de mi boca" (Apocalipsis 3, 16).
No seas servil, porque los príncipes te tomarían por un criado.
No seas presuntuoso, porque te parecerías a los criados de los príncipes.
No te dejes persuadir de que tu literatura es socialmente inútil.
No pienses que tu literatura es útil para la sociedad.
No pienses que eres un miembro útil de la sociedad.
No te dejes persuadir por ello de que eres un parásito de la sociedad.
Estáte convencido de que tu soneto vale más que los discursos de los hombres políticos y de los príncipes.
Sé consciente de que tu soneto carece de sentido frente a la retórica de los hombres políticos y de los príncipes.
Ten en todo tu propio parecer.
No des tu opinión en todo.
Es a ti a quien menos le cuestan las palabras.
Tus palabras no tienen precio.
No hables en nombre de tu nación, porque ¿quién eres tú para pretender representar a cualquiera si no es a ti mismo?
No estés en la oposición, porque no estás enfrente, sino debajo.
No estés del lado del poder y de los príncipes, porque estás por encima de ellos.
Lucha contra las injusticias sociales sin hacer de ello un programa.
Cuídate de que la lucha contra las injusticias sociales no te desvíe de tu camino.
Conoce lo que piensan los otros; luego, olvídalo.
No concibas un programa político, no concibas ningún programa: concibe a partir del magma y del caos del mundo.
Guárdate de los que te proponen soluciones finales.
No seas el escritor de las minorías.
Tan luego como una comunidad te haga suyo, ponte a ti mismo en cuestión.
No escribas para el lector medio: todos los lectores son medios.
No escribas para la elite; la elite no existe: tú eres la elite.
No pienses en la muerte, pero no olvides que eres mortal.
No creas en la inmortalidad del escritor; eso son tonterías de profesores.
No seas trágicamente serio, porque resulta cómico.
No seas actor, porque los ricos están acostumbrados a que se les divierta.
No seas bufón de corte.
No pienses que los escritores son la conciencia de la humanidad, tú has visto demasiados crápulas.
No te dejes persuadir de que no eres nada ni nadie: tú has visto que los ricos tienen miedo de los poetas.
No vayas a la muerte por ninguna idea ni convenzas a nadie de que muera.
No seas cobarde, y desprecia a los cobardes.
No olvides que el heroismo se paga caro.
No escribas para las fiestas y los jubileos.
No escribas panegíricos, porque lo lamentarías.
No escribas oraciones fúnebres a los héroes de la nación, porque lo lamentarías.
Si no puedes decir la verdad, cállate.
Guárdate de las medias verdades.
Cuando se celebra una fiesta, no hay razón alguna para que tomes parte en ella.
No prestes servicios a los príncipes ni a los ricos.
No pidas servicios ni a los príncipes ni a los ricos.
No seas tolerante por cortesía.
No defiendas la verdad a cualquier precio: "No se discute con un imbécil".
No te dejes persuadir de que todos tenemos igualmente razón ni de que los gustos no se discuten.
"Ser dos a estar equivocados no quiere decir que se sean dos a tener razón" (Popper).
"Admitir que el otro pueda tener razón no nos protege contra un peligro diferente: el de creer que todo el mundo posiblemente tiene razón" (Ídem).
No discutas con ignorantes sobre cosas de las que, gracias a ti, oyen hablar por primera vez.
No tengas ninguna misión.
Guárdate de los que tienen una misión.
No creas en el pensamiento científico.
No creas en la intuición.
Guárdate del cinismo, entre otros del tuyo.
Evita los lugares comunes y las citas ideológicas.
Ten el valor de decir que el poema de Aragón a la gloria de la G. P. U. es una infamia.
No le busques circunstancias atenuantes.
No te dejes convencer de que en la polémica Sartre-Camus los dos tenían razón.
No creas en la escritura automática ni en el difuminado querido: tú aspiras a la claridad.
Rechaza las escuelas literarias que te son impuestas.
A la sola mención del realismo socialista renuncia a toda discusión.
Sobre el tema de la literatura comprometida permanece mudo como un muerto: deja eso a los profesores.
Al que compare los campos de concentración con la prisión de la Santé, mándalo a paseo.
Al que afirme que la Kolyma es diferente de Auschwitz, mándalo al diablo.
Al que afirme que en Auschwitz sólo se exterminó a piojos y no a hombres, échalo fuera. .
Al que afirme que todo esto representaba una necesidad histórica, aplícale el mismo tratamiento.
"Segui il carro e lascia dir le genti" (Dante).



14 de abril del 2014