Tao Lin

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 12:42 a. m.


Un intento de traducir cinco poemas de Tao Lin al español. Perdón.


Washington Mutual es un banco que está en todas partes

Hace una hora tuve la urgencia de escribir poemas
que no tuvieran sentido
y fui feliz.
Fui acuchillado por un joven negro.
Fui asombrado por los estudiantes de la prepa
y sus deseos de matarme.
Me comí mi corazón.
Las cosas que no me ocurren a diario.
Me siento como una mierda.
Mi vida es buena, fantástica. No estoy deforme. Gracias.

Debería existir algo sobre ti
en este poema. Pero

sólo estoy yo, siendo un estúpido.
Poniéndole champú a las cosas. El champú de mi compañero de cuarto.
Arcaico.
Mi alma es una barra de jabón: blanca, resplandeciente. Jabón.
Está limpio. Admítelo. Podría matarte
si te lo comes.
Es que, mira este poema
¿Dónde estás tú?
Yo amo la vida. Noviembre. Qué maravilla. El sol.
La nube acaba de decir algo. No sé qué dijo.
No estaba poniendo atención. No me importa.


La noche del cielo verde

Nevaba y tú eras hermosa.
Estábamos en la ciudad y cada vez que miraba hacia arriba
alguien se asomaba por la ventana y me observaba.

Podría decirse que yo te gustaba mucho, o incluso que me amabas
pero tú caminabas en una velocidad curiosa,
tú seguías a los ángeles y me confundías.

Pienso que tal vez pensabas que me harías desaparecer
caminando con una rara velocidad, haciendo extrañas curvas
¿Pero cómo me podría hacer desaparecer eso del planeta?

Duele
¿Por qué quieres que me vaya?
Duele
¿Por qué?
¿Por qué?
No sé.
Algunas cosas no pueden explicarse:
el cielo, por ejemplo, era verde esa noche.


Poemas raros

Un día escribí un poema que se veía muy raro,
se veía como se vería un tablero de Scrabble
si tú y yo estuviéramos jugando
y yo perdiera por trescientos puntos o algo así
y entonces yo revolviera las fichas
y tú te enojarías pero también reirías porque sería algo divertido.

La otra vez leías la antología del Paris Review
y buscabas un poema que hablaba de barcos, para mostrármelo
y yo señalé un poema que se veía raro
y dije: odio cuando hacen eso
y tú dijiste: yo no, yo pienso que es bonito.

La otra vez pensaba en ti
y pensaba en que tú pensabas que los poemas raros son poemas bonitos
y yo pienso que tú eres bonita.
Pensaba que había algo en ese pensamiento,
alguna especie de conexión libre de pendejadas, por fin.


Poema escrito por un oso

Déjame ir a comerme un salmón
¿por qué hay latas de coca cola sobre el río?
¿qué tal si uso un chaleco antibalas en la temporada de caza?
Soy un oso, camino por el bosque, miro el río y el río está helado.
Hoy vi unos excursionistas y huyeron, me quedé sólo y destruí su campamento.
Déjame ir a rascarme el lomo en un tronco
Déjame ir a comerme un salmón,
anoche lloré con mi salmón
el salmón estaba triste y aún así quería vivir,
quise nadar y estar triste y comérmelo bajo la luz de la luna.
El otro día vi a un alce gritar
y yo grité quedito bajo un árbol,
sentí vergüenza y tristeza y pensé "no, dios, no, no. Dios mío, no, no".
A veces me subo a un árbol, me siento en las ramas y canto quedito.
A veces quiero ir al centro comercial y perseguir humanos para destriparlos.
Me montaré en el alce e iremos al centro comercial para perseguir humanos,
el alce y yo subiremos por las escaleras eléctricas y abrazaré al alce y el alce y yo lloraremos
y me comeré al alce
no me importa.
Gritaré  y lanzaré la máquina de chicles desde el segundo piso.

Sentí piedad por el salmón  y ahora no me importa.

Caminaré al estacionamiento y perseguiré humanos, abrazaré al humano y lloraremos juntos.
Caminaré por la noche hasta una casa y empujaré de la cama al humano.
Me acostaré en la cama y miraré al humano. Me sentiré un hipócrita.

En Manhattan, sobre la calle 29, cruzando la avenida, sobre las vías, hay una pequeña playa

Te saliste de la escuela
te rendiste en la vida
tuviste cáncer o algo así entonces te quitaron la piel
hubo problemas con tus nódulos linfáticos
fuiste a mi lectura en el barrio chino y vomitaste
tuvimos escritura creativa
escribiste sobre un perro que era un robot triste
yo escribí sobre un niño triste y un calamar gigante
ahora tú eres un electricista
porque las deudas de la universidad de chingaron
juegas mucho un videojuego en la computadora
subiste de peso
dices que ya no revisas tu correo
te doy dinero para los cigarros
te rendiste en la vida, te digo
tú dices que no
te digo que jugamos a la lotería
tú dices que ya van más de diecisiete boletos sin ganar
yo digo que iré a Atlantic City para el Día de Gracias y ganaré
dije que iremos juntos a Atlantic City
tú dices que no puedes; no hasta que ganes la lotería.

Me llevaste a la playa
estaba gris
te acostaste en una piedra y dijiste que era hermoso
son las tres de la madrugada y estuve ahí
el agua era negra
vámonos, dije
espera, dijiste
bueno, dije
y pasaron los minutos.



Tao Lin (Estados Unidos, 1982). Egresó de la Universidad de Nueva York como bachiller en periodismo. Es autor de ocho libros de los cuales destacan el poemario You're a little bit happier than i am (2006) y la novela Richard Yates (2010). Actualmente reside en Manhattan Nueva York y es columnista semanal de la revista Vice.








25 / Octubre / 2012

Comments (1)

Gracias por la traducción, amigo ;)