Marea roja

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 1:30 a. m.

(Éste cuento aparecerá en el libro Trocasutra editado por Urnadedo Cartonera y saldrá a la venta la primera semana de Octubre)


Marea Roja

Ella tamborileaba sus rodillas usando los dedos. Apenas y puede verse las piernas porque el denso vapor ya saturó todo el cuarto del baño. Clava la mirada en el mosaico color ocre que adorna las paredes y suspira más con tristeza que con vergüenza. El asiento del sanitario se hace resbaloso, ella siente esas gotitas de agua que se incrustan tiernamente en el terso relieve de su piel desnuda. Del otro lado del cancél, en la regadera, él arrastra con furia un estropajo hinchado de jabón, lo hace sobre su cuerpo, en el pretexto de músculos que ocultan sus sobresalientes huesos. Una nube de blanquísima espuma censura su sexo. El agua hirviendo sigue callendo como una tortmenta privada.

Él se había desmayado al advertir el ferroso olor de la sangre. Blanqueó los ojos y se desvaneció cayendo secamente sobre ella, en la esponjosidad de sus pechos. Ella, asustada, movió el cuerpo y se sacó a él de adentro. En la fricción sintió una roja viscosidad cubriéndole las íngles. Cerró los ojos y visualizó ese calendario carmesí que todas las mujeres tienen tatuado en la parte interior de los párpados. Maldijo todas las irregularidades que reinaban en su vida.

Él, de niño, encontró a su padre muerto en un caldo de sangre y agua. La cuchilla de afeitar flotaba sin prisa en la bañera. Él no hizo nada, porque su padre era de esos hombres que no les gusta responder preguntas.

Ella pensó que, evidentemente, esas historias no se cuentan en la primer cita. Se encajó las uñas en las rodillas con enojo, como regañándose. Entre el vapor, ella buscó alguna toalla sanitaria dentro del botiquín.

Dentro de la ducha, él piensa en su padre y en lo inutil de la psicoterapia.







Dos de Septiembre del 2011

Comments (2)

Hacia ya un tiempo que no me detenía a leer con detenimiento todo lo que publicaba, me encaminare mas seguido por este lugar. Marea Roja impecable. Saludos =D

Se detenía a leer con detenimiento.