Carta manifiesto

Posted by Jesús | Posted in | Posted on 2:06 p. m.

Pánico: ese instante en el que el frenesí se come a sí mismo antes de hacerse tinta, antes del encuentro con el papel. El ritmo tribal que tamborilea con ojos en trance al hueco cráneo del lenguaje y suelta un grito parecido al monstruoso tictac de un tiempo que se entierra y germina. La fiesta es yo y yo es nosotros. Entonces todo lo que acontece en la punta hinchada del bolígrafo se expandirá como una cruel medusa por el brazo, por el hombro, por el torso y cocinará todo el estudio, la habitación, el aula o el parque. La idea misma se tragará el canto vespertino que se derrota con el tibio estupor del preámbulo nocturno, porque ya no habrá tiempo, porque ya no se necesitarán personas que afirmen necesidades ya innecesarias. Ganará el vómito. Ganará la mesura de quien se siente desvestido, la paz de una ventana sin cortinas. Reinará en el poema un silencio inflamado y sonriente y el poeta dibujará en su rostro ese cuadro simpático de la mueca que se sufre una centésima antes del estornudo. Amor al código del tacto. Amor al mirar desenfadado y al beso indiscreto que se da cuanto todos cierran los ojos para empezar la oración.

Dos de Abril del 2011

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